Trenes, truenos y tigres

y otras cosas que no hay en Tierra del Fuego

 

Alejandro Winograd

 

Una de las primeras cosas que me contaron fue que, en Tierra de Fuego, no había ni truenos ni trenes. Supongo que la advertencia formaba parte de algún tipo de iniciación a la que éramos sometidos los recién llegados; porque durante las primeras semanas que pasé en la isla, fueron varios los que me recordaron que no me preocupara de los primeros ni buscara los segundos; no existían. Uno de mis maestros de aquel tiempo agregó un tercer elemento a esa lista de carencias fundamentales: los tigres. Tanto entonces como ahora, creo que esa suena muy bien: “Tierra del Fuego; una tierra sin trenes ni truenos ni tigres”.